trabajo energias renovables

Una empresa que participa en el proyecto, Sustainable Innovations, pretende que al final del periodo de desarrollo, de tres aos, est listo un demostrador comercial cuyo tanque de almacenamiento sera del mismo tamao que un remolque para transportar un caballo y que podra almacenar la energa generada a todo un edificio dotado con placas solares, segn los responsables del proyecto.

Utilizando un sistema de anlisis masivo desarrollado por el investigador de Harvard Aln Aspuru-Guzik, el equipo calcul las propiedades de 10.000 quinonas, un compuesto que ya se haba planteado como material con potencial para hacer electrodos desde 1972. De esta forma encontraron un tipo de molcula que funciona tan bien como el vanadio con la ventaja del precio. Adems, las quinonas presentan ventajas frente a los metales como una mayor solubilidad que incrementa la densidad energtica que se puede alcanzar con ellos.

La propuesta que ha salido adelante en la Eurocámara es la misma que habían pedido por carta a la Comisión Europea ocho de los principales estados europeos, entre ellos Alemania, Francia e Italia, y a la que no se adhirió España.

Una solucin a este problema son las bateras de flujo, que permiten almacenar la energa en tanques fuera de la propia batera. Hasta ahora, esta manera de acumular energa se enfrentaba tambin a problemas de precio. Los componentes que sirven como electrolitos en este tipo de bateras lquidas solan ser metales escasos como el vanadio o requeran metales preciosos como el platino. En el trabajo que publican en Nature, los investigadores e ingenieros de Harvard buscaron unos componentes activos con las mismas capacidades, pero baratos y abundantes.

“Pedimos a la Comisión Europea que no ceda a la presión de los lobbies energéticos y empresariales europeos y españoles y la animamos a que siga adelante con su política de apoyo al desarrollo de las energías renovables para continuar reduciendo nuestra dependencia energética y avanzando hacia un sistema energético descarbonizado”, ha manifestado José Miguel Villarig, presidente de la asociación.

Seguramente no consumes grandes cantidades de tinta o de papel, pero siempre es bueno aportar un granito de arena en defensa del medio ambiente. Mi primer consejo sería imprimir sólo lo necesario. Lo siguiente es usar papel, sobres, tarjetas de visita, etc. de papel certificado FSC. En cuanto a la tinta para impresora no lo tengo tan claro. Existen empresas que reciclan los toners y, en principio, hacer uso de ellos parece lo más adecuado. Lamentablemente mi experiencia personal siempre ha sido negativa (y eso que lo he intentado varias veces): mala calidad de las impresiones y problemas con la impresora.

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