¿Quieres conseguir calidad de aire en interiores?

La cantidad de energía que se derrocha dentro de los hogares afecta a la calidad de aire interior, y aumenta la factura mensual de electricidad y gas natural. ¿Por qué poner la calefacción al máximo volumen y andar en manga corta por casa cuando podemos ahorrar y reducir el calor a lo justo y necesario, y abrigarnos con una buena bata o una sudadera por casa? Ahorrar energía es vital para dejar de emitir esos gases contaminantes que están acabando con la capa de Ozono y están provocando consecuencias nefastas como el conocido Efecto Invernadero.

 

La calidad de aire se resiente cada vez que utilizamos aparatos de aire acondicionado o climatización de forma inadecuada. La sociedad actual lucha fervientemente por utilizar energías renovables, por reciclar, ahorrar todo lo posible, emitir la menor cantidad de contaminantes y avanzar hacia una tecnología que incluya herramientas para contrarrestar el efecto invernadero, contribuir a emitir menos gases pertenecientes a los tubos de escape o al tabaco… Estamos concienciándonos poco a poco en el daño que hacemos a nuestro planeta sin darnos cuenta. Y si ésto no es motivo suficiente para cambiar y ahorrar, deberíamos pensar en nuestra propia salud y en la de la gente que vive con nosotros.

 

La calidad de aire interior es importante, pues ¿qué sería de un hospital si tiene un entorno insano y perjudicado? ¿Qué sería de los colegios si no contaran con un ambiente purificado y libre de bacterias perniciosas? Pocas son las empresas que han apostado por dedicar su actividad empresarial a mejorar las condiciones de aire dentro de hospitales, colegios, edificios de oficinas y hogares. Porque la salud es lo primero, y si se puede ahorrar con ello, mejor. Los datos estadísticos del último estudio de gasto energético han revelado que los edificios más antiguos son los que más derrochan en energía, al contar con infraestructuras que han quedado obsoletas y no están optimizadas para conseguir un ahorro energético. Antiguamente, no se pensaba en ahorrar energía, o en mantener un ambiente sano a nuestro alrededor. Es ahora cuando los problemas están haciendo asomar las consecuencias negativas.

 

Por eso, es necesario que todos los edificios antiguos adapten sus sistemas de climatización y aire acondicionado, instalen sistemas de fotocatálisis que supongan un ahorro en energía, en dinero y en enfermedades. No hay mayor motivación que la salud. Y si tampoco te convence, piensa que ahorrarás dinero cada fin de mes. Es una gran motivación  para modernizarse.

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