placas solares baratas

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La empresa, que es una spin-off del Instituto Tecnológico de Massachusetts (EE.UU.), que espera diferenciarse gracias a una novedosa química y a sistemas mecánicos baratos, está probando un prototipo a pequeña escala de cinco kilovatios. Sus proyecciones son que un sistema a escala completa, que espera poder fabricar en 2016 o 2016, costará menos de 300 dólares por kilovatio hora, o menos de la mitad que las baterías de sodio-azufre que se usan en la actualidad para almacenamiento multihoras.

En los últimos años, el reto científico del sector fotovoltaico ha sido la fabricación de paneles con mayor capacidad para concentrar la energía, aprovechando al máximo la luz solar. La multinacionales han destinado recursos millonarios para abrir nuevas líneas de investigación, tanto en el campo de los materiales -buscando nuevos semiconductores más baratos y eficientes que el silicio- como en el de las técnicas para potenciar la luz del sol.

Sun Catalytix pretende hacer una prueba de una batería a escala completa en 2015. Un sistema de un megavatio encajaría en dos contenedores de 7 metros, y para los tanques de electrolitos harían falta más contenedores, dependiendo de las horas de energía que sean necesarias. La empresa, que ha recaudado 16.5 millones de dólares (unos 12,25 millones de euros) en inversiones, busca ahora más dinero de empresas e inversores de capital riesgo para construir prototipos a mayor escala. Pretende fabricar las pilas de celdas ella misma y contar con contratistas o integradores de sistemas para montar el producto final, afirma Decelle.

La start-up Sun Catalytix está diseñando una batería de flujo para almacenar energía de la red que utiliza materiales hechos a medida derivados de productos químicos baratos de uso común. Así, esta empresa se une a decenas de otras que buscan fabricar un dispositivo capaz de proporcionar múltiples horas de potencia para apoyar la intermitencia de la energía solar y eólica de forma barata y fiable.

Mike Decelle , director ejecutivo de Sun Catalytix afirma que una de las ventajas de la tecnología de la empresa es que usa ingredientes baratos. “Estamos consiguiendo un suministro de algunos de estos materiales muy, muy, barato, por toneladas desde China, en la actualidad”, explica, parado en medio de una puerta para impedir que el visitante pueda leer los nombres de los productos químicos. “Ahí es donde hay que comprar y donde están las cantidades que necesitas”.

En ese sentido, la utilización de lentes (planas o curvadas) y espejos no son nuevas, pero un equipo de científicos de la Universidad de Jaen ha logrado combinar estas técnicas con la fabricación de un tipo de células más pequeña. El resultado es un prototipo revolucionario desde el punto de vista de la eficiencia.

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