placa fotovoltaica

La empresa tambin seala como responsable de su mala situacin a la Junta de Castilla y Len, que no ha pagado una subvencin adjudicada por valor de cinco millones de euros.

Los socios, procedentes de sectores del transporte, la automocin y los call centers, negocian ahora la entrada de nuevos capitalistas. Es la nica salvacin para regenerar los tejidos de la empresa.

La empresa ha desviado a los trabajadores que antes comercializaban las placas solares a vender por telfono servicios para terceras empresas. El ministerio de Industria tambin ha pedido la devolucin de la subvencin de fondos Miner otorgada aos atrs, una ayuda de seis millones de euros.

Celcelis acaba de entrar en concurso de acreedores –como el resto– por la dura competencia de los fabricantes chinos que introducen mercanca subvencionada (una base mnima del 17% de incentivo a la exportacin que paga el gobierno chino) y los ltimos cambios legales que ponen trabajas al autoconsumo energtico a travs de placas fotovoltaicas. “Antes, el retorno de inversin por instalar una placa era de siete aos, ahora es de 15 y por eso nadie compra”, explica Tejuca.

“Es complicado justificar el impago porque no mantuvimos los puestos de trabajo en la planta. Y no lo pudimos hacer, en parte, porque tenemos un agujero por no recibir la subvencin esperada. Adems, la Junta forma parte del accionariado de la empresa y apoy la medida”, explica Tejuca. “No somos unos especuladores porque yo soy avalista y respondo con mis bienes actuales y futuros por la compaa. Pocos empresarios hacen esto. El que especul, gan dinero y se fue. Nosotros seguimos”, aade.

El Ministeri d’Indstria, Energia i Turisme ha enviat a la CNE una proposta de reial decret per regular l’autoconsum d’energia elctrica que liquida a Espanya l’ltima esperana per al sector fotovoltaic, emergent en molts altres pasos amb menys sol. Clama al cel que s’hagi de pagar una taxa sobre l’energia que un mateix produeix i consumeix. La justificaci que dna el Govern s similar a posar una taxa als correus electrnics per compensar la disminuci de cartes enviades per correu postal. Sembla que el Govern satisf els interessos de les empreses elctriques per sobre del dels ciutadans. Estava esperant la normativa per decidir quantes plaques fotovoltaiques posava a casa i ara ja ho s: cap.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *