paneles solares termicos

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“Una de las cosas más comunes que los papás dicen es que sus hijos tienen ganas de venir al colegio”, sostiene Ferreiro. “Nuestro objetivo es que en el aprendizaje aprendan a disfrutar, porque aprender es un placer”, agrega la directora. Así lo confirman los alumnos de cuarto año cuando se les consulta sobre qué es lo que les gusta del colegio. “¡Tiene colores! ¡Es re divertido!”, comentan entusiastas. 

Otro de los elementos clave es que el proyecto fuera integrador. La nieta de la alemana, con síndrome de down, había sido rechazada de dos colegios de Punta del Este y en un tercero nunca la invitaron a un cumpleaños. Por ello Blue Blue Elefante incorpora niños con discapacidad pero también beca a gran parte del alumnado. Aunque el año pasado la filántropa cedió las acciones del colegio a Mazzuchi, Ferreiro y la asesora pedagógica, ella sigue costeando las becas completas, que la institución otorga a 40 de sus 150 estudiantes.

Nueve años después del comienzo de las obras que transformaron completamente el entorno del río Manzanares a su paso por la capital, los vecinos de Latina, Arganzuela y Usera se enfrentan a su segunda revolución. Tras el soterramiento de la M-30 y la construcción de Madrid Río, quienes en su día soportaron el ruido y la polución de una carretera bajo su balcón podrán ahora rehabilitar sus casas igual que el entorno que las rodea. El Colegio de Arquitectos de Madrid (COAM) ha puesto en marcha una iniciativa para hacer un último lavado de cara a los barrios limítrofes con el río llamada Madrid Renove.

El Colegio de Arquitectos quiere que este edificio sea el prototipo que anime a los demás vecinos del entorno a rehabilitar sus viviendas. «Hemos escogido la zona de Madrid Río porque su regeneración le otorga más visibilidad y queremos que los ciudadanos se den cuenta de la importancia de rehabilitar sus hogares, por el ahorro energético, la accesibilidad y el confort térmico y, además, porque está al alcance de todos», aseguró Pereda.

Desde su fundación hace tres años la matrícula se ha disparado casi un 50%, ya que comenzaron con 80 alumnos y en la actualidad tienen 150. No obstante el crecimiento, la idea es no aceptar más de 20 estudiantes por clase. El colegio funciona en doble turno y las clases se dan en inglés durante las mañanas. Este año se incorporó el primer año del ciclo básico (que continuará con segundo y tercero) y se abrió una nueva sucursal en La Barra, que de momento funciona hasta preescolar y tiene unos 50 alumnos. Allí la construcción se hizo en base a contenedores vidriados, traídos de Alemania.

La infraestructura no es lo único novedoso de este colegio creado en 2010 a instancias de una filántropa alemana, que pese a su inversión de € 4 millones prefiere guardar el anonimato. El modelo de enseñanza también es único, ya que respetando el currículum de primaria, combina una aproximación constructivista –donde el alumno construye su propio conocimiento– con elementos de pedagogías como el método Montessori y el Waldorf. A eso le suma el trilingüismo (castellano, inglés y portugués), la educación ecológica y el énfasis deportivo y artístico.  

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