paneles solares precios

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La reforma de 1997 quiso evitar esa intervencin administrativa, de modo que el precio del kilovatio lo fijase “el mercado” a travs de una subasta. Se trata de una subasta diaria, que no debe ser confundida con la subasta trimestral cuya ltima edicin acaba de anularse, que fue creada despus y constituye un mecanismo adicional derivado de la progresiva complejidad del sistema. En esa subasta continua se compra la electricidad que en cada momento es demandada, y se vende la que en ese momento est produciendo o en condiciones de producir cada una de las plantas operativas (nucleares, trmicas, hidroelctricas, etc.). Cada paquete de energa se ofrece a un precio diferente, fijado por la empresa que lo produce: la hidroelctrica y la nuclear son las ms baratas y despus se pasa a formas de produccin ms caras como la trmica o los ciclos combinados. Como en toda subasta se va colocando primero la energa ms barata hasta que se cubren las necesidades, pero la clave es que el precio que se paga a todos los que han vendido energa es el precio fijado para la energa ms cara de las que se han vendido. As, si en una subasta se demandan 100 unidades, comienzan vendindose 30 unidades de energa hidroelctrica que tienen un precio (supongamos) de 7; despus se venden las 35 unidades disponibles de energa nuclear que cuestan 12; despus se venden las 20 unidades de trmica a 25 y, por ltimo, se venden 15 unidades de ciclo combinado a 30. Pero a todos los productores (los de hidrulica, nuclear, trmica y ciclo combinado) se les paga la energa a 30, lo que supone una ganancia muy importante para los productores de energa ms barata, que salen ganando con el nuevo sistema frente al antiguo en el que se les pagaba en funcin de sus costes y, por lo tanto, menos que a los productores de energa ms “cara”. Tericamente, la competencia debera llevar a un abaratamiento de costes y a la bsqueda de formas de energa ms baratas que desplacen a las ms caras, pero lo cierto es que en este sector existen condicionantes tcnicos, ambientales y polticos que impiden ese juego de la competencia. As, es difcil construir nuevas centrales hidroelctricas y no digamos nucleares (siendo las dos fuentes de generacin ms baratas). Por otro lado, no se puede prescindir de fuentes como la trmica o el ciclo combinado, aunque sean ms caras, porque son independientes de la climatologa y constituyen el respaldo a otras tcnicas no contaminantes pero irregulares, como la elica o la hidroelctrica. Y adems los costes de las distintas fuentes de energa son escasamente modificables (la hidroelctrica siempre va a ser ms barata que el ciclo combinado), de modo que la competencia entre ellas es imposible. Adems, aunque se implant un sistema liberalizado los consumidores siguen pagando (a travs de “peajes”) los costes de infraestructuras que se construyen aunque despus no se demanden, de modo que el mercado no funciona como tal y probablemente no puede hacerlo en este sector. Precisamente una de las reformas de los ltimos meses va dirigida a frenar la proliferacin de estas infraestructuras (como gasoductos, por ejemplo), por el temor a que la falta de demanda las convierta en un coste ms para la tarifa.

No slo la nave tiene caractersticas ecolgicas, sino tambin la lnea de ensamblaje. El edificio donde se construye la A350 es capaz de producir ms de la mitad de su propia energa gracias a 22 mil metros cuadrados de paneles solares en su techo, que generan suficiente energa para iluminar 83.000 metros cuadrados de oficinas.

Sin embargo, aunque la produccin de energa es tcnicamente compleja y tambin ha de serlo, hasta cierto punto, su regulacin, no debera ser difcil entender sus fundamentos. Y en este punto es forzoso reconocer dos problemas: el fracaso de la reforma de 1997, en la que se aplic al sector elctrico una receta supuestamente liberalizadora que no ha funcionado, aunque s lo ha hecho en otros mbitos como la telefona, en que se aplic casi a la vez, y las disfunciones generadas por el fomento de las energas renovables. Todo ello al margen de decisiones ya lejanas en el tiempo como la renuncia a un mayor despliegue de la energa nuclear segn el modelo francs o norteamericano, que seguramente habra impedido el actual incremento de costes. Gobiernos de todos los colores han contribuido al resultado actual, y todos ellos tienen tambin en comn el hecho de que algunos de sus antiguos miembros sean ahora consejeros o asesores de las grandes empresas del sector, a pesar de los evidentes conflictos de intereses que ello supone.

Finalmente, Airbus est investigando combustibles sostenibles para la aviacin. La estrategia se basa en buscar soluciones sostenibles para la produccin de combustibles a precios razonables en cantidades suficientes para hacer frente a los retos ambientales de la aviacin.

Diseada para ser eficiente, la aeronave A350 XWB para entregar gastar 25 centavos menos de combustible por asiento, si se compara con otros aviones de pasajeros actuales. Esto se debe a la composicin compuesta del fuselaje y a la central elctrica Trent XWB.

Hasta diciembre del 2013, Airbus recibi 819 pedidos de los tres modelos del A350 XWB de 39 operadoras de todo el mundo. 56 del A350-800, 567 del A350-900 y 189 del A350-1000. Cada nave cuesta en promedio 300 millones de dlares, segn detall Michel Clanet.

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