nuevas energias renovables

nuevas energias renovables

También prevé obras para la mitigación de vulnerabilidades, asociadas al cambio climático, en puntos críticos de rutas proclives a obstrucciones en época de lluvias, explicó la Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía.

“Hemos hecho grandes progresos en cuando a reducir el costo de tecnologías de energía renovable como las turbinas de viento y los panales solares”, dijo Dan Reicher, que es director ejecutivo del Centro Steyer-Taylor para Política Energética y Finanzas de Stanford, que ha estado en campaña para lograr cambios. “En lo que no hemos tenido los avances necesarios es en la reducción del costo de financiar los proyectos que usan esos equipos, por lo que el costo de la energía renovable es más alto de lo que debería ser.”

Pero dado que entre muchos republicanos hay fuerte antipatía por los subsidios a las energías renovables, estos sectores ahora están llevando un nuevo pedido a Washington: que se permita a compañías eólicas y solares contar con algunas de las ventajas impositivas que benefician al sector petrolero y del gas y el inmobiliario, para obtener fondos de inversores.

El gobierno español, mientras tanto, ha decido abandonar IRENA, la Agencia Internacional de las Energías Renovables. Como escribe Sergio de Otto en su columna, una prueba más de la “paranoia anti-renovables” que aqueja al ministro Soria. Pero ya lo hemos dicho: por más que sigan sembrando el camino de escollos, las energías renovables llegaron para quedarse.

El ejemplo ofrecido por todas estas iniciativas es un anticipo de una de las fórmulas que más pueden hacer por ayudarnos a avanzar hacia la independencia energética y la eficiencia: el autoconsumo con balance neto, ese modelo –ya implementado con éxito en otros países– que permite a cualquier ciudadano generar y consumir su propia electricidad, intercambiando con la red la producción que en unos momentos le sobra y en otros necesita; y, de paso, blindarse contra las continuas subidas de la luz. El desarrollo tecnológico hace factible, además, poner en marcha instalaciones compartidas de autoconsumo con balance neto que cubran las necesidades de centros comerciales, industrias o barrios enteros. En otras palabras, la generación distribuida, fórmula que evita las pérdidas de electricidad que conlleva tener que transportar la energía a grandes distancias, como ocurre ahora, y que cada año nos cuestan más de 2.000 millones de euros.

En contraste, se prevé que los programas de exenciones impositivas sobre inversión y producción para proyectos de energía renovable vigentes actualmente le costarán al gobierno federal US$ 11600 millones entre los años fiscales 2011 y 2015..

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