Las auditorías energéticas y su normativa

El tema de la globalización y la concienciación social sobre el despilfarro energético ha llevado a que muchas empresas se dediquen a una nueva actividad empresarial:auditoría energética. Este nuevo sector responde a las necesidades que ha puesto de manifiesto la sociedad, la contaminación, las normas de AENOR y el cumplimiento de políticas energéticas. Particularmente, AENOR ha establecido unas normas en particular que mejoran la calidad de aire en interiores, sobre todo en zonas como hospitales y colegios, que muestran una mayor debilidad ante las enfermedades de transmisión oral.

 

Entre las normas que ha impuesto AENOR, destaca la Norma UNE 171340, que establece un canon de calidad ambiental en interiores. Gracias a la legislación que plantea, se tocan todos los temas de calidad de aire, auditorías energéticas, análisis de eficiencia energética, etc.

 

Actualmente, contar con certificaciones energéticas de edificios ya existentes es una obligación para todos aquellos edificios antiguos que no se han adaptado a las nuevas normativas energéticas para ahorrar tanto costes como la energía, evitando así contaminar más de la cuenta (como los sistemas de acondicionamiento y climatización antiguos, que se sirven de gran cantidad de energía para cumplir con sus funciones) El Real Decreto 235/2013 otorgará la emisión de la etiqueta energética. Una de las funciones de las auditorías energéticas es diseñar un plan de medida y monitorización de consumos para implementar medidas de ahorro que mejoren el funcionamiento de los aparatos que se sirven de la energía para permanecer activos, y después se procederá a un control para revisar si se han producido o no los ahorros esperados.

 

Existen sistemas de gestión energética que se han predispuesto para ahorrar en energía, cumpliendo con el ISO 50.001. Entre las empresas que se encargan de realizar consultorías energéticas, está Ambisalud, la cual suele ayudar a implantar dichos sistemas de gestión, elaborando manuales, informes, procedimientos para llevar a cabo los planes de acción según cada situación energética. La monitorización es clave para comprobar si se ha avanzado en el objetivo de ahorrar costes y energía. El ahorro medio, normalmente, ronda entre el 5% y el 15%

 

La calidad ambiental y la eficiencia energética son dos cuestiones que suelen encontrar soluciones en una consultoría energética. Hay que sentarse a hablar con calma sobre estos temas, analizando la situación de partida, y buscando formas de conseguir ambas pautas a través de las herramientas más modernas.

 

Dentro del ámbito de la calidad de aire en interiores, las auditorías energéticas tienen mucho que aportar: se encargan de averiguar si existen contaminantes dentro de un ambiente cerrado, como las salas quirúrgicas de los hospitales, o las oficinas de los edificios empresariales. Ya no solo por una cuestión energética, sino por nuestra propia salud, estos estudios son fundamentales.

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