energia alternativa

Hace unos días les dimos a conocer una nueva estrategia para producir gas natural de manera artificial, ahora un grupo de científicos de la Universidad de Harvard bajo el mismo concepto de encontrar nuevas fuente de energía renovable utilizan compuestos orgánicos que ayudan a almacenar energía en plantas y animales, para crear baterías.

Hasta ahora, las baterías más comunes, que emplean electrodos sólidos, como las que se utilizan en los coches o en los teléfonos móviles, son demasiado caras.  Esto se debe en parte a que no es posible separar la potencia máxima y la capacidad de almacenamiento. Según los investigadores, para lograr distribuir la energía eólica y solar en el momento adecuado a través de la red eléctrica, sería necesario almacenarla durante dos días. Con esta tecnología, si se quiere acumular la energía producida durante 50 horas por un generador eólico de un megavatio serían necesarias baterías con una potencia de 50 megavatios. Eso encarecería el almacenamiento teniendo en cuenta que si se pudiesen separar la potencia y la capacidad de almacenamiento, solo sería necesaria una potencia de un megavatio.

Infatti il pastazzo può essere trasformato in biomassa  che potrà produrre energia elettrica.  L’idea nasce nel distretto degli agrumi ed infatti grazie a un progetto di ricerca industriale del Distretto agrumi di Sicilia che si avvale della collaborazione della Cooperativa Empedocle, società impegnata nella produzione di energie alternative, e dell’Università di Catania dal pastazzo nascerà energia. Lo studio sarà finanziato da The Coca-Cola Foundation, associazione non profit della multinazionale di Atlanta.

La energía eléctrica mediante generación eólica avanza de forma imparable a partir del siglo XX, en algunos países más que en otros. En Sudamérica se está implementando este sistema en Argentina, Brasil, Colombia, Perú…

La nueva batería está basada en las quinonas, unas moléculas que les sirven para almacenar energía a plantas y animales, que puede convertirse en una solución barata y eficiente para almacenar la energía solar.

Utilizando un sistema de análisis masivo, el equipo calculó las propiedades de 10.000 quinonas, un compuesto que ya se había planteado como material con potencial para hacer electrodos desde 1972. De esta forma encontraron un tipo de molécula que funciona tan bien como el vanadio con la ventaja del precio. Además, las quinonas presentan ventajas frente a los metales como una mayor solubilidad que incrementa la densidad energética que se puede alcanzar con ellos.

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