celula fotovoltaica

celula fotovoltaica

“Ahora somos capaces de combinar cristales que con tecnología convencional no podíamos superponer en capas sin deteriorar la calidad de los materiales”. La tecnología de unión de obleas que ha permitido lograrlo es uno de los conocimientos clave de la compañía francesa Soitec y su socio CEA–Leti. Y se ha estado usando durante décadas en la industria de microelectrónica. Ahora han desarrollado los requerimientos específicos para usarla con las células solares: estabilidad mecánica, transparencia óptica y conductividad eléctrica.

Entre 2009 y 2011, el coste de los paneles solares se ha reducido un 70%. Gracias a esto se han disparado además las instalaciones de autoconsumo fotovoltaico y balance neto en gran número de países y los paneles cuya vida útil se alarga hasta los 30 años obtienen una gran rentabilidad, ya que producen energía limpia en un 95% de su ciclo de vida.

Por encima de un precio determinado de los módulos, será imposible mantener el crecimiento del sector. En la industria fotovoltaica europea trabajan muchísimas empresas de todos los sectores: fabricantes, promotores, contratistas, instaladoras, empresas de mantenimiento, etc. Las medidas proteccionistas que se pretenden aplicar a los módulos chinos tendrán, por una parte, un efecto nulo, porque no conseguirán salvar a los pocos fabricantes europeos que quedan y las consecuencias serán dramáticas para el resto.

Es evidente que vuelve a primar el interés particular frente al general. Si el verdadero interés fuera el desarrollo de la energía solar fotovoltaica, aprovechando así una materia prima inagotable y gratuita como es el sol, Europa debería haber centrado sus esfuerzos en analizar el mercado de la oferta y la demanda en los distintos países. Debería haber impedido que se llevaran a cabo medidas de reducción de tarifas con efectos retroactivos, disfrazadas o no, en cada uno de sus países.

En la foto superior se muestra un ejemplo de nuevas células solares de capa fina y flexibles, desarrollado por investigadores en Suiza, que van a salir al mercado para utilizar en fachadas, tejados, superficies móviles etc. 

En el Fraunhofer ISE tuvieron que ser optimizadas más de 30 capas de material semiconductor para lograr esta célula de cuádruple unión. Parte de la estructura de la célula fue desarrollada en el Helmholtz Zentrum Berlin por el grupo de investigación del profesor Thomas Hannappel (ahora en el Technical University Ilmenau) y transferida al Fraunhofer ISE donde fue integrada en el proceso de epitaxia o crecimiento por capas.

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